A nadie se le escapa ya que Instagram se ha convertido en una poderosa herramienta de influencia, pero con el anhelo de llegar a serlo, o tan solo por conseguir funcionalidades extra, como incluir enlaces en las historias, los usuarios se han visto empujados a automatizar sus cuentas, comprar seguidores, likes, comentarios y un largo etcétera… una moda de la que ya pocos usuarios se libran por muy honestos que sean, y por tanto hace desconfiar de cualquiera.

Si auditamos a los influencers y celebrities con cientos de miles de seguidores, comprobamos en la mayoría de los casos han crecido a base de automatizaciones y sin duda en algún momento han comprado seguidores, raro es el influencer que tiene una calidad de seguidores superior al 90%, aunque cuando hablamos de cuentas con más de 100.000 seguidores, aunque tengan un 40% de fakes  o seguidores falsos, nos sigue señalando que el usuario en cuestión sobrepasa los 60.000 seguidores reales, cifra nada desdeñable para que las marcas se fijen en ellos.

Ya hemos comentado en otras ocasiones que un número elevado de seguidores llama a seguidores y casi todos los influencers cuando empezaron consiguieron dar un empujón a sus cuentas con estos sistemas que, aunque poco ortodoxos, consiguieron el fin deseado–> crecer y obtener muchos más seguidores reales.

Pero las agencias y marcas ya se están poniendo las pilas y cada vez utilizan herramientas más sofisticadas para no dejarse engañar y saber con quiénes trabajan en realidad.

Hace un tiempo tanto marcas como agencias se dejaban eclipsar por cuentas con cientos de miles de seguidores, likes o comentarios pero hoy en día estos kpi´s  no dicen mucho sobre el propietario de una cuenta si no analizamos en profundidad a cada perfil personalmente. Las marcas ya no se preocupan de si un influencer ha comprado o no seguidores y en qué momento lo ha hecho, sino en cuántos seguidores reales tiene y sobre todo si el engagement de su cuenta es real o no.

Una de las herramientas más utilizadas en este momento es HypeAuditor que tiene una parte gratuitamuy útil para auditar nuestras propias cuentas e incluso para obtener algunos datos de cuentas de nuestra competencia, aunque para poder conseguir todos los datos de un determinado usuario podemos utilizar créditos.

 

En su parte Premium, ahora nos presentan  HypeAuditor Influencers Discovery una potente herramienta para descubrir a los verdaderos influencers no solo de Instagram sino también de Youtube, de momento podemos probarla de forma gratuita y conseguir algunos resultados.

Para encontrar a estos «verdaderos influencers o micro influencers» podemos utilizar una serie de filtros que coincidan con nuestra búsqueda:

  • Categoría (es una pena pero se me quedan cortas las categorías)
  • Ubicación
  • Género
  • Edad
  • Idioma del influencer,
  • Si es una persona o marca (cuidado aquí al buscar porque la gran mayoría de los influencers tienen cuentas profesionales no personales)
  • Si queremos su información de contacto.

También podemos incluir datos de la audiencia:

  • Ubicación,
  • Género
  • Edad de la audiencia

Para Instagram podemos buscar por:

  • Número de seguidores
  • Tasa de participación
  • Último día de publicación
  • Si suele mencionar marcas…

Este último punto, el de mencionar marcas, es muy importante para evitar seleccionar un influencer que haya trabajado para nuestra competencia. Hay algunos usuarios que no tienen ningún reparo a recomendar hoy un champú que es el que utiliza habitualmente y

Hay veces que vemos cosas absurdas, como por ejemplo un influencer vegano poniéndose morado en una hamburguesería, a base de carne con salsa barbacoa, anunciando unas patatas fritas cuando critican sistemáticamente los procesados, o le pillan en un restaurante comiendo pescado cuando defienden por encima de todo que no se deben comer alimentos animales.

También está habiendo casos en los que los influencers suben una imagen con la marca que les ha contratado y semanas después las eliminan. Una auténtica locura que hace que las agencias tengan que estar permenentemente atentos a las publicaciones de los influencers con los que trabajan.

Sin duda las herramientas tendrán que ir evolucionando para mejorar los resultados que arrojan, ser más precisas a la hora de evaluar a un usuarios y sobre todo detectar cuando alguno de estos influencers no cumplan lo prometido.

De momento podemos utilizar herramientas como HypeAuditor que al menos nos ayuda a tener el horizonte un poco más claro.