Leo cada dia como hay personas que comentan con sorpresa en sus artículos o en la redes sociales, frases como «dónde está la crisis?  los restaurantes están llenos» o  » Estoy en Leroy Merlin y aqui no hay crisis está petado»…. Pero es una falsa imagen, los restaurantes han bajado sus precios hasta los límites y el señor Leroy Merlin vende mucho porque estamos aprendiendo el hágaselo Vd mismo, que es mucho mas barato.

La realidad es otra bien distinta. A diario estoy conociendo mas y mas gente que no lo está pasando muy bien.  La vida de la mayoría de españoles ha cambiado radicalmente en los últimos tiempos.

Vivíamos en un país donde por un momento todos pensábamos que eramos ricos.

Quien no tenía algun/os amigo/s que con dos sueldos medianos se compraban casas de mas de 600.000€, tenían un coche de lujo en la puerta (que había entrado en el lote del crédito hipotecario), una estupenda casa en la playa, los niños estudiando en colegios privados, una tata interna uniformada en casa y vacaciones de ensueño por tierras lejanas? y no no eran ricos, eran personas normales, anónimas en sus puestos de trabajo.

Raro era subirse en un taxi (al menos en Madrid) y no encontrarse con un conductor preparando sus vacaciones al Caribe o construyendo su próxima casa en el pueblo o mirando destinos para comprar un apartamentito en el levante español. Los emigrantes llegaban a raudales porque este país era la casa de «tócame roque» y los españolitos ya no estaban para trabajar en bares y restaurantes, ni ser cajeros o reponedores de una gran superficie. Y hasta ellos conseguian comprar casas en sus países y mantener a sus familias con lo que aquí ganaban.

Si hablamos de restaurantes… en muchos de ellos las reservas llegaban a tardar meses. Las empresas no escatimaban gastos, todos los comerciales en taxi y los ejecutivos llenaban los sitios de moda invitando a clientes, sin que por supuesto faltara un magnífico vino y copas en la misma. Si se terciaba también unos cohibas a los postres.

Abrir un periódico era encontrarse con páginas y páginas de publicidad de inmobiliarias, de agencias ofertando viajes de todo tipo y condición por supuesto a países de ensueño, por supuesto a hoteles de lujo, programas de ski en invierno y escapadas de Semana Santa idílicas , porque nadie podía ni debía quedarse en casa en verano. Eso quedó para los años 60 donde algunos privilegiados veraneaban en San Sebastian y la clase media en Benidorm, el resto del mundo con suerte, pasaba unos dias en el pueblo o en su defecto aguantaban estoicos el terrible calor del mes de agosto en la ciudad. De esa época solo quedaba «Cuéntame»

La falsa alegría económica que ha reinado en España en estos últimos años, no solo ha traído la ruina a un país endeudado, sino que ha quebrado «el sueño de las familias españolas» .

En España de verdad de verdad, solo hay unos pocos ricos que por su abolengo  o condición pueden seguir pasando por  la vida sin saber que eso de la «crisis». Muchos nuevos ricos engordados por la burbuja inmobiliaria ahora penan sus desastres. Los políticos perdieron la cabeza y llegó el momento de la verdad, da igual el signo político, les pusieron donde había (parecía haber mucho) y resistirse a la tentación no es fácil, hay que nacer honrado para poder decir NO.

Y ahora las familias están cojas, con suerte uno de los dos trabaja, porque el otro 50% se ha ido al paro. Para estos apretarse el cinturón, al menos  les permite seguir comiendo, aunque sin grandes alaracas. Entre el sueldo de uno y el paro del otro se van apañando. Los niños al público, la interna a su país y el coche lo mantendrán durante años, ya no cambian de modelo cada 2 años. Las vacaciones se acabaron y poder ir a la playa se ha convertido en la aventura estupenda del año, si los pocos  ahorros les da para permitírselo.

En el otro lado están esas otras familias, donde todos están sin trabajo, donde el subsidio del paro ha pasado a ser una utopía porque se ha agotado, porque han pasado los meses y siguen sin encontrar trabajo. Viven de la caridad, lo vemos a diario en esos programas que han proliferado en la TV y se nos encoge el estómago, pero pocos hacen algo para remediarlo.

Cuánto tiempo se podrá aguantar la situación? No vemos los brotes verdes por ningún sitio y eso que este año la lluvia nos ha tenido a todos estresados, pero el sol sigue sin salir y sin sol, las plantas no crecen…

Pero como yo suelo ser optimista os dejo una reflexión. En el grupo de Linkedin de Mujeres Directivas, un altísimo porcentaje se han quedado en el paro pero no se lamentan (eso ya lo hicieron al ser despedidas). Cogen el toro por los cuernos y se lanzan al mundo de los valientes, el de los emprendedores, porque en este país hay mucho talento aunque esté escondido.

Este país solo lo van a arreglar l@s español@s porque los dirigentes ya tienen bastante con pelearse a diario para conservar su posición y su poder, no tienen tiempo para preocuparse por nimiedades que a ellos no les afectan (los pocos políticos que lo entienden o lo padecen en sus carnes y querrían arreglarlo, desgraciadamente no tienen la posición para poder hacerlo).

Reinventarse, emprender o morir (el dato oficial de emprendedores es el 20% de la población activa) y el que no lo entienda se quedará en una esquina llorando su pena, esperando que alguien, que  no vendrá, le saque de su pesadilla.