Por fin llegó el verano, ese que tanto deseábamos tras un duro invierno de lluvia y  frío, y con él las merecidas vacaciones.

Cierto es que el momento actual no está para hacer locuras y emprender viajes de larga duración para descubrir nuevos paraísos, pero vayamos a la playa, a la montaña o al pueblo,  lo importante es que dediquemos tiempo a la familia, a los amigos, para nosotros mismos y por supuesto para la reflexión.

Gracias a las nuevas tecnologías nuestra vida está doblemente conectada, la velocidad a la que vivimos se ha multiplicado exponencialmente y como comentaba ayer  con @alfonsopineiro,  si hace cuatro años nos cuentan esta locura «nos habríamos dedicado a la recogida de la fresa».

Es broma claro, este mundo es apasionante si realmente te gusta la comunicación y los dos la llevamos en las venas, pero es cierto que el desgaste es enorme. Cuando hablan de profesiones estresantes todavía no incluyen el Social Media, lo veremos en los próximos estudios, aunque «sarna con gusto no pica».

Imagen: Alvaro Naira

Imagen: Alvaro Naira

Cuando somos felices haciendo lo que nos gusta no importan los horarios, no importan los viajes, no importa el cansancio… el esfuerzo merece la pena y hay que dar gracias cada día por poder disfrutar con nuestro trabajo.

Mi primer año con #cmua ha sido indescriptible, un año intenso donde todos hemos aprendido no solo los alumnos. No tengo palabras para dar las gracias a @oscarrion @noelcarrion @CarrionJA y a  todos los que componen esta gran familia por la experiencia vivida y la energía que proporcionan los nuevos proyectos.

Ha sido también un año de cursos, conferencias, eventos,  estrategias, de vuelta al trabajo por cuenta ajena y darte cuenta que lo tuyo ya no es lo que fue si no lo que es hoy,  porque has cambiado, has experimentado una reconversión en toda regla y lo de antes ya no te vale ni te hace feliz.

Un año lleno de viajes conociendo amigos, viendo el esfuerzo y la ilusión de los organizadores y la alegría por los resultados  del trabajo bien realizado.

Un año de experiencias en diferentes escuelas, con alumnos de todo tipo y condición, donde te llevas mucho más de lo que das y  en algunos casos saber que los alumnos han pasado ya a ser amigos.

Y ahora que ha llegado el verano toca frenar, pensar y decidir en qué podemos mejorar cada uno de nosotros.

Es genial recrearse en lo bueno que ha ocurrido, en las cosas estupendas que han dicho y  escrito sobre nosotros a lo largo del año, pero lo más importante  es fijarse en lo que no hemos hecho bien, en lo que hemos fallado, ese es el verdadero aprendizaje que nos va a ayudar a crecer.

En nada estaremos viendo el mar, ese que tanto echamos de menos los que vivimos tierra adentro y mientras lo estemos contemplando haremos el balance y tomaremos decisiones para arrancar en septiembre con fuerza e ilusión.

El verano es tiempo de reflexión y lo aprovecharemos para leer y también para escribir,  porque todavía nos quedan muchas cosas dentro que compartir.

Y si las fuerzas flaquean, si alguien piensa que ha tocado fondo, que las cosas buenas solo le pasan a los demás,  hacedme un favor… como dice Alfredo Ruiz @Observando_Todo poned este vídeo cada mañana porque el futuro nos está esperando y solo hay que poner en marcha la maquinaria para seguir mejorando, encontrar nuestro camino y cumplir nuestros sueños

¡Felices vacaciones!