Esta mañana nada más conectarme a Twitter me esperaba este tuit en el TL

https://twitter.com/mad_twop_1000/status/242882229561356289

La verdad es que aunque sabía que había creado mi cuenta en septiembre de 2009,  ver reflejado que es tu tercer «cumple Twitter» da alegría, pero sobre todo te hace mirar atrás y recordar los comienzos, porque de eso nadie debería olvidarse, todos hemos sido novatos en algún momento.

Recuerdo los primeros pasos, cuando no entendía nada y por más que me insistían en que esta era una herramienta «divertida» no le veía la gracia por ninguna parte.

Comenzar en Twitter hace tres años fue toda una aventura, no quiero ni imaginar lo que supuso en sus orígenes, admiro a la gente que estuvo desde el principio y se mantuvieron en ella pensando que tendría futuro, porque si no éramos muchos en 2009 , los pioneros debieron pasar la travesía del desierto.

Los primeros meses en Twitter fueron de risas, de charlas, casi lo utilizábamos como un chat.

Creamos un grupo a través de un hashtag #er5,  que llegó a tener muchísimos seguidores  y estoy segura que muchos de nosotros todavía lo recordamos con cariño y cierta nostalgia.

Más de una noche la odiosa ballena salía a nuestro encuentro y nos dejaba un rato largo sin poder acceder a Twitter y lo peor era cuando sobre pasabas el número de tuits que estaban muy limitados. Directamente Twitter te decía sutilmente que eras un loro y te castigaba sin poder interactuar en abierto, por lo que te sentías como una oveja tras la valla, intentando saltar sin conseguirlo, leyendo los tuits de tus contactos y solo comunicándote por DM.

Viendo ahora esta composición que si no me equivoco realizó Concha por aquellas fechas, me doy cuenta como ha pasado el tiempo y como han evolucionado nuestras vidas.

Como decía esta mañana Fidel Martín @fidelmartin hace años, al entrar en Twitter dábamos todos los buenos días, si nos íbamos decíamos adiós y siempre deseábamos las buenas noches a nuestros contactos, cosa que en un determinado momento se convirtió en un problema ya que entrabas en un bucle de respuestas y deseos que hacían te desconectaras una hora más tarde de haberte despedido por primera vez.

Raro era el día que no respondían a tu saludo 20 o 30 personas, pero poco a poco se fue difuminando y en la actualidad muchas veces entramos como un caballo en una cacharrería por falta de tiempo y ni saludamos si no es para responder a alguien que lo ha hecho previamente.

Es cierto que cuando van creciendo tus contactos se va complicando gestionar tu red, pero sobre todo en este tiempo lo que se ha complicado han sido nuestras vidas.

Ahora la mayoría utilizamos Twitter de forma profesional, solo con responder menciones, intercambiar enlaces e intentar echar una mano a quien lo solicita, se nos pasan las horas y en ocasiones quieres dar las gracias por RT o FF y ya no puedes hacerlo individualmente, como hacíamos al principio.

Leía el otro día en un grupo que sus usuarios cuestionaban si era bueno o no dar las gracias por DM. Lógicamente si solo tienes que dar las gracias a 3,  puedes hacerlo personalizado y en abierto, pero si la cifra es mucho más grande no se puede,  por tiempos y porque además nuestro TL sería impracticable, es una pena porque el no hacerlo te aleja de tu TL.

En los años transcurridos hemos creado listas, algo a lo que me había resistido sistemáticamente, pero no queda más remedio que utilizarlas si quieres gestionar Twitter en condiciones. Las listas están muy bien para estar ordenado y organizar tus tiempos, pero muchas veces te pierdes información importante y además sesgan la relación personal si determinadas personas no están listadas.

En cuanto a herramientas, recuerdo el día que descubrí TweetDeck de la mano de Nieves Martínez @nieves_ma y Jose Miguel Bolivar @jmbolivar. Poco a poco le fui cogiendo el truco a la herramienta y desde entonces, aunque hay otras muchas que son estupendas (por ejemplo Hootsuite ofrece muchas más funcionalidades) no he sido capaz de abandonar TweetDeck, quizás por costumbre, quizás por cariño porque sí, en Twitter te encariñas con las personas, con las marcas y con las herramientas que te funcionan correctamente.

En tres años hay miles de aplicaciones disponibles, al principio sacar datos era poco menos que imposible y hacer un informe para un cliente era toda una aventura. Ahora el problema surge al intentar seleccionar las mejores aplicaciones dada la gran variedad que tenemos a nuestra disposición.

Hace tres años no había casi famosos, ni cantantes, ni periodistas afamados, ni muchos medios de comunicación. Tampoco salía en los informativos ni encontrabas el logo formando parte de la publicidad de las grandes marcas. En este sentido si ha evolucionado, en unos casos en positivo y en otros no tanto, pero muchos intentamos mantener su esencia que es su valor real.

En fin, que tres años en Twitter han dado para mucho, por un lado conocimiento y por otro y lo más importante haber conocido personas estupendas, antes anónimas y muy posiblemente jamás conocidas si no hubiera sido por la existencia de esta red (medio, plataforma… como queramos definirlo).

Tres años no es nada, pero en mi caso todo un cambio de vida y el descubrimiento de estupendas relaciones personales.