Se nota que estamos en verano y todavía la actualidad va ralentizada,  por lo que cualquier patinazo que surja por parte de personajes públicos o marcas termina teniendo una repercusión desmesurada.
En tan solo una semana hemos tenido dos casos claros de crisis en red y en ambas se repite el mismo error: borrar los contenidos.
Pero vayamos a los casos.
El primero Vodafone. Ya se ha escrito bastante sobre el tema y no voy a entrar a analizar si las actualizaciones de la marca son o no procedentes,  ya que hemos visto en este blog como un CM se comportaba insultando a sus fans y estos seguían tan contentos dejando comentarios positivos, así que nunca se sabe (personalmente no lo haría nunca pero…)
En mi opinión el conflicto real se generó por borrar la actualización y bloquear a un usuario.

Cuando ya se ha decidido una publicación y esta ha recibido un montón de likes y comentarios (solo cuatro negativos según me confirma el CM de Vodafone), lo peor que podemos hacer es borrarla, ya que los fans no lo van a entender y lo que simplemente sería un comentario negativo en un muro se puede convertir,  como en este caso,  en una bola que termina arrasando allá por donde pasa.
Simplemente con una disculpa y no entrando al trapo de los comentarios el tema se hubiera calmado por si solo como ha ocurrido con otras actualizaciones recientes de la marca (mas o menos afortunados).
El segundo caso es el del Presidente de la Comunidad de Extremadura José Antonio Monago @JAMonago,  que surgió ayer y me informó @jlcasal para escribir este post (gracias José Luis)

(foto capturada en twitter pendiente de encontrar el usuario)
Ya comenté en su momento cuando le ocurrió lo mismo a Fátima Bañez,  que si tu hijo te ha cogido el móvil es mejor decirlo que ocultarlo o mentir. Nos ha pasado a todos en algún momento y siendo personas anónimas podemos borrar lo que queramos porque nadie lo echará en falta, pero en el caso de un político, famoso o una marca cuando queramos borrarlo ya habrá mil capturas de pantalla que dejarán testimonio de lo que queremos ocultar y será muchísimo peor.
En este caso no es que se haya borrado la actualización,  es que se ha suspendido la cuenta ¿Como??? ¿Pero a quien se le ocurre? ¿Tan nerviosos nos ponemos que si no sabemos afrontar el tema no solo borramos el tuit si no que cerramos la cuenta? Lo decía en mi anterior post “Los políticos necesitan un curso de Social Media” y cada vez es mas urgente.
Pero continuemos la reflexión. Todos los que nos dedicamos a este mundillo estamos expuestos cada día a que nos pasen cosas como la ocurrida con Vodafone.
Ponemos una actualización desafortunada, alguien nos deja un comentario de crítica y nos encendemos.
Stop vamos a apaciguarnos. Pidamos disculpas, no entremos al trapo y no hagamos que los demás también se enciendan porque al final el tema terminará como el rosario de la aurora.
Y una lectura que me aplico la primera: Parece que estamos todos a la que salta para poner verde a un compañero de profesión.
Es verdad que hay mucho intrusismo y hay que luchar contra el, es verdad que hay mucho CM que no sabe gestionar una cuenta, es verdad que tenemos que profesionalizar el sector, pero creo que en cuanto alguien mete la pata todos nos tiramos a la yugular sin pensar en las consecuencias.
Pensemos por un momento que mañana nos puede pasar a nosotros.