La primera vez que hablé de Realidad Aumentada en este blog fue en septiembre de 2010, cuando tuve mi primer contacto con BizNetForze y Carlos Estevez dejaba en mi mano un pequeño ratón animado que además y para mi asombro contaba cuentos. También tuve la oportunidad de ver un coche en tres dimensiones,  cotillear en 360º un edificio dentro de su propia urbanización o recorrer el interior del cuerpo humano.

Confieso que me quedé perpleja y loca por ponerme manos a la obra,  con ganas de visitar a todas las marcas para contarles las bondades de esta nueva tecnología que con toda seguridad podría servir como nueva herramienta de venta creativa de sus productos.

Cierto es que el desarrollo de las aplicaciones al menos de momento tienen un coste elevado, por lo que no está al alcance de todas las compañías y menos en un momento como el actual donde los presupuestos de marketing y publicidad se han ido reduciendo progresivamente..

Pero hemos ido viendo casos a lo largo de 2011 que poco a poco van poniendo a esta aplicación en un lugar destacado dentro de las comunicaciones y novedades de las marcas más osadas a las que aplaudo por ir a la vanguardia .

Así hemos visto como Tissot ponía un escaparate donde los transeuntes podían probarse su nueva colección de relojes, cómo bellas mujeres convertidas en ángeles de AXE tomaban una estación con gran asombro por parte de los viajeros o la pasada Navidad Loterías nos enseñaba los sueños de nuestros amigos y Starbucks decoraba sus vasos con códigos QR que hacían disfrutar a sus consumidores con divertidos muñecos esquiadores (lamentablemente en España no pudimos verlos).

Muchos ejemplos que ahora se trasladan a la comunicación con los consumidores más pequeños de la mano de Bandai.

Una divertida animación en tres dimensiones que hará disfrutar a los niños y sobre todo decidir que justo ese es el personaje  de sus sueños y no el de la competencia, porque lo están viendo en acción sin necesidad de sacarlos de la caja.

Por supuesto para poder disfrutar de la animación es necesario un smartphone donde previamente se haya descargado un lector de códigos,  pero hoy en día más del 50% de los hogares españoles cuentan con uno y sin lugar a dudas quien mejor los manejan son los más pequeños, por algo son nativos digitales.

Una tecnología creativa  que poco a poco se va instalando en nuestras vidas