Sin duda alguna el marketing de las empresas está cambiando a pasos agigantados.

Si hasta hace muy poco tiempo las marcas estaban suspendidas en un nivel superior, donde los consumidores permanecían a sus pies y el derecho a la reclamación era poco más que un pataleo, ahora las tornas han cambiado y las empresas saben que el consumidor tiene la palabra y el  poder y por tanto  hay que imponer el diálogo y la cercanía.

Las Redes Sociales han conseguido acercar  las marcas al consumidor, hacerlas mas humanas.

Están aprendiendo que cuando un consumidor reclama hay que atenderle, que las preguntas hay que responderlas  y que se puede aprender mucho de los clientes para mejorar el producto  e incluso incrementar las ventas de la compañía.

Pero algunas ya pasan directamente del 1.0 al 3.0

Como defendía en 2010 Philip Klotler, el marketing 3.0 es el de la Responsabilidad Social Corporativa y Empresarial.

Los empleados son el primer activo de empresa y por tanto hay que trabajar en esta vía

Lo primero que dicta el Marketing 3.0 es cuidar al empleado y esto lo ha entendido a la perfección Mc Donalds.

En la compañía saben que su gran activo son los trabajadores, porque son ellos los que darán la imagen, los que harán que con su trabajo los consumidores vuelvan.

Fomentando  el orgullo de pertenencia trasladarán una percepción positiva a la sociedad generando confianza en la marca.

Las empresas tienen que aprender a humanizarse con los trabajadores,  consumidores y proveedores. Si conseguimos calar en el empleado éste será leal y si se siente bien tratado en la empresa no querrá cambiarse a otra, por lo tanto retendremos el talento.

Si echamos la vista atrás las empresas españolas que mejor funcionaron en los años de bonanza fueron las empresas familiares donde el trato al empleado era pseudo familiar. Los empleados se sentía parte de la compañía y dejaban todo su esfuerzo y trabajo en mejorar los resultados por el sentido de la responsabilidad adquirido.

Por tanto hay que fomentar entre los empleados la honestidad, empezando por demostrar la honestidad de la empresa, porque un empleado satisfecho y orgulloso de trabajar en la compañía ayudará a reforzar la reputación social de la misma.