Ikea está pensado para que las familias vayan a pasar el día

¿Por qué  esta afirmación?

Será por mi experiencia de este último mes en el que he tenido que visitar Ikea en tres ocasiones.

Si llegas a primera hora, por la megafonía te anuncian un super desayuno con huevos revueltos, salchichas, bollería, café… por poco menos de 3 €

Una vez metido en la tienda comienza el recorrido, indicado con flechas en el suelo, en el que hordas de familias con carritos de bebé se pasean desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la tarde sin prisa alguna, han ido a pasar el día a Ikea. Comprar no se si comprarán, pero crean una cola por los pasillos que desquicia a cualquiera.

Entre sección y sección, por supuesto ha habido una pausa intermedia para disfrutar de sus alimentos a la hora de la comida. Puedes comer allí por menos de 6€, eso si después de soportar una cola inhumana de gente con bandejas,  indecisa por decidir si hoy toca salmón, pollo, albóndigas, perrito caliente  o codillo. Creo que en Ikea se está creando una extraña adicción de comedores compulsivos a bajo precio.

Encontré un alto nivel de obesidad en las personas que por allí deambulaban, quizás porque es mas barato desayunar,  comer y merendar en Ikea que en casa y lo más accesible son las tartas y los bollos. Por 1 € te daban un vaso de chocolate caliente, que además esta Navidad podías acompañar por un trozo de roscón por 1 € adicional. Por no hablar de los donuts, muffins y bollos de canela.

Y a lo que vamos, ya has decidido la cama,el colchón,  las mesillas, la cómoda, las estanterías, los cuadros, las alfombras, la mesa del despacho, la librería, las lámparas y hasta los archivadores  … lo has escrito con referencias, pasillos y bloques en tu papelito, con tu lapicerito y entonces con cara de buena gente te acercas al vendedor,  bueno de vendedor tienen poco, trabajador porque vender no venden nada proactivamente y cuando le dices «esto es todo lo que quiero ¿me lo podrías poner para enviar? «te mira con cara de guasa y te dice:

«no oiga no, vaya Vd al almacén y sírvase Vd mismo (si tiene suerte y el mueble no está agotado claro), haga la cola pague en caja y después haga otra cola en el stand de envíos».

Claro, ahora entiendo lo del desayuno, la comida y la merienda, bueno también te da tiempo a cenar antes de que cierren porque cuando quieres salir de allí ya es de noche.

En la puerta un montón de inmigrantes te ofrecen llevarte los muebles a casa, no gracias es lo que me falta que por el camino pase cualquier cosa, se rompan o se pierdan los muebles y haya que volver a empezar…

Lo peor es que tienes que volver, en mi caso hasta en tres ocasiones, porque ya has comprado unos muebles determinados y los que completan la decoración están agotados y  los traerán la próxima semana.

Efectivamente como me decía un amigo Ikea no es para ti, es para chavales jóvenes.

Pues si, debe ser eso, Ikea tiene un concepto de venta para tener tiempo, mucha paciencia y no esperar buen servicio solo buenos precios,  así que quizás no es para mi.

Os dejo su último spot que me pone los pelos de punta  y que me perdonen, efectivamente Ikea no es para mi