Ya hace más de cuatro meses que ingresé en esta “secta” llamada Twitter. Que nadie se escandalice, he dicho “secta” porque el fenómeno que ocurre aquí no pasa en ninguna otra red social, al menos en las que yo suelo frecuentar.

Cuando llegas por primera vez, sin duda porque algún amigo te ha convencido, te encuentras el más torpe de la red. No  entiendes nada, ves conversaciones sin sentido llenas de arrobas, almohadillas y algunos nombres inconexos.

No, esto no es para ti.

Pasados unos días vuelves a intentarlo porque tú tienes que terminar siendo 2.0 y hay que aprender de todo, aunque no lo entiendas.

Y ahí comienza lo bueno… la comunicación

Ahora mi definición de Twitter sería: reunión de “amigos”, a lo cuales conoces en el mundo 1.0 o no, que están para ayudarte, orientarte, compartir y escuchar, aprender e intentar hacer el mundo un poco mejor.

Sobre todo Twitter en una red muy educada. Siempre se saluda al entrar, al salir y se da constantemente las gracias.

Ocurren fenómenos como #Er5 del que aún no tenemos explicación, pero que hace fluir muchas sonrisas nocturnas, y lo mejor es que los que no participan, no se quejan del ruido que montamos. No quiero ni pensar lo que debe ser el timeline de nuestros seguidores con nuestras juergas noctámbulas. Pero estoy convencida  que en el fondo, aunque no participen, alguna sonrisa se dibuja de vez en cuando en sus caras.

Nunca he visto un despliegue tal de preguntas ante una enfermedad, como la de la madre de @Mechecostas que nos tuvo en vilo estas Navidades, o esta misma mañana la acogida a @FranJuice porque todos esperamos a diario su/s posts y ha estado un poco pachucho. Los ánimos fluyen a los que se han quedado sin trabajo.

Los RT se multiplican en cuanto aparece una oferta de empleo o una pregunta, o simplemente porque la información nos ha parecido útil  y la compartimos por si a cualquier otro puede interesarle. O cuando pides información para un viaje, una invitación a Google Wave, a Spotify…

He pasado dos noches en vela siguiendo a @digitalmeteo retransmitiendo en directo la nevada en Madrid, y un montón de twitteros enviando fotos desde cada rincón de la ciudad. Podríamos haber hecho el primer diario de la mañana de la CM en imágenes.

El viernes pasado el hashtag #twitterpelis llego al Top 4 de la mano de @Cosechadel66 y @digitalmeteo animados por @MartaJimeno que parecía una metralleta. Lo que empezó por la tarde como un juego entre dos, acabó ya entrada la madrugada con un timeline llego de #twittpelis algunas especialmente ingeniosas

Y hoy sin duda volveremos loco a twitter con los mensajes   de 12 a 12:10 para ayudar a #Haiti Todos un solo twitt Un pronombre o la palabra «todos» + el mensaje «#ayudahaiti»

En definitiva es un refugio de comunicación entre un montón de buena gente (al menos por ahora no me he percibido lo contrario aunque los haya), que compartimos un mismo proyecto, aunque nos dedicamos a cosas muy diferentes y que nos hace reflexionar sobre lo que mejoraría el mundo real si copiara un poquito el espíritu de Twitter.

Ojala nadie lo cambie!