En los últimos meses no paro de leer en distintos medios cómo  ser un buen líder, quién y cómo se debe gesitonar una crisis cómo la actual, si hay que realizar cambios magistrales,  porque el líder que teníamos en época de bonanza no sirve y plantearse si hay que traer juventud y savia nueva a las compañías para liderar.

No nos engañemos, un líder es líder por naturaleza. Un líder no se hace, se nace.

Cuando llevas muchos años trabajando y has tenido la oportunidad de hacerlo en distintas empresas y colaborar con varios jef@s, detectas un líder a distancia.

El lider es esa persona que enamora a un equipo, que le pone las pilas e ilusiona en cualquier tiempo bueno, malo o regular.

Un líder es el que consigue que su equipo forme parte de la  empresa, hasta el punto que se crean herederos de la marca para la que trabajan, que no cuestionen los horarios, que las jornadas de trabajo les parezcan cortas, que no se planteen la concilación familiar , ni la paridad y que estén orgullosos de trabajar a su lado y de formar parte del proyecto que abandera.

Un líder es aquel que consigue que la empresa entienda sus necesidades para poder liderar, consigue los medios para ello,  y tiene en su mano la posibilidad de eliminar a aquellos elementos distorsionantes que envenenan el equipo.

Un lider exige pero premia y por tanto nada se le tiene en cuenta, pide esfuerzo pero sabe recompensarlo.

Un líder ilusiona y motiva.

Un líder trabaja codo con codo con su equipo.

Un líder es el que consigue crear buen ambiente en su entorno,  pero tiene mano firme para exigir y mano de seda para alabar.

Un buen líder se rodea de los mejores no solo en lo profesional sino también en lo personal, se hace acompañar de cada uno de sus miembros a los comités de direccion para que defiendan el trabajo que han  realizado, no se limita a ponerse las medallas de otro porque no tiene miedo a ser desbancado  y hace que su gente prospere, que crezca en la compañía aupando a los que tienen madera de líderes.

El triunfador es el que cuenta con el mejor equipo, no el que se rodea de mediocres para destacar.

Por tanto, dejemonos de falacias y de cantamañanas y dejemos que los que lo hayan hecho bien hasta ahora continúen getionando en la crisis, porque seguramente el que decide un cambio de tercio, lleva menos años en la compañía y  no sabe que el que lideraba  hasta ahora ya habia gestionado una crisis y ademas con éxito.